Hacia las 8 de la noche de este viernes el volumen del embalse de Hidroituango alcanzó la cota 401 sobre el nivel del mar y las aguas del río Cauca comenzaron a fluir lentamente por el vertedero aguas abajo, con lo que se espera que el flujo se incremente a una tasa aproximada de 8 metros cúbicos por hora durante las próximas 72 horas.

Este es el primer paso para normalizar el caudal de este afluente, afectado desde el pasado 5 de febrero, cuando EPM decidió cerrar la compuerta 1 de la casa de máquinas, lugar por donde estaba fluyendo el agua.

Esta clausura se decidió debido a que la captación de la casa de máquinas estaba bajo una enorme presión por el agua que ingresaba, por lo que desde hace tres días el segundo afluente más importante del país alcanzó el caudal más bajo de su historia, causando graves afectaciones en el ecosistema y en la economía de las comunidades aguas abajo.

EPM señaló que desde las 2 de la tarde del viernes el agua del embalse alcanzó la cota necesaria para la operación del vertedero; desde ese momento, los operarios de la central hidroeléctrica en construcción empezaron la apertura de las compuertas 2, 3 y 4 de esa estructura.

De acuerdo con EPM, la puesta en marcha de esta operación fue una carrera contrarreloj, pues el embalse estaba subiendo a promedio de 1,7 metros por día y era vital que el agua comenzara a fluir por el vertedero para normalizar el nivel del río.
Según cálculos de los gestores del proyecto, el volumen del vertimiento alcanzaría en los próximos tres días un valor de 500 metros cúbicos por segundo, que regresaría al río un caudal similar al que se tiene en una temporada seca.

EPM añadió que el inicio del vertimiento no representa riesgo para las comunidades, pues el caudal del río irá aumentando paulatinamente y de forma controlada aguas abajo del proyecto.

No obstante, la empresa agregó que es importante que quienes vivan o se encuentren este fin de semana en las riberas del río Cauca presten especial atención a las autoridades y sigan las recomendaciones, como no ingresar al afluente o evitar actividades de barequeo, pesca o transporte por esas aguas.

Una vez se normalice el nivel del río, aseguró Jorge Londoño de la Cuesta, gerente general de EPM, se comenzarán a implementar acciones para repoblar de peces las 14 zonas afectadas en 200 kilómetros aguas abajo del proyecto.